31.12.11

El príncipe ¿feliz?


Si hay un cuento que consiguió encender una mecha en mi infancia, ese fue El príncipe feliz de Oscar Wilde. Magistral relato del escritor de origen irlandés, que supo retratar como pocos el alma humana. No me canso de leer y releer esta estremecedora historia. Nunca consigo no emocionarme. Sin duda, estas palabras deben tener algo mágico. 

Cualquier momento es bueno, pero qué mejor que estas fechas para volver a recordarlo. Para mí este es el verdadero sentido de la Navidad, lo demás sobra. La superficialidad corroe. El consumismo contagia. La hipocresía enferma. Las luces de los escaparates ciegan. La gula adormece. Esta narración puede ser un bálsamo para aquellos cuerpos anhelantes de auténticos sentimientos, amor en mayúsculas, amistad incondicional, compasión, sacrificio, empatía, compromiso, voluntad...

El príncipe dió tanto que se dió a sí mismo. Junto a su pequeña golondrina, lucharon cual héroes contra el frío, el hambre y la miseria. Mientras, los insensibles se paseaban alrededor inmunes al dolor ajeno, incapaces de ver más lejos de su bolsillo.

Si el príncipe pudiese observarnos, allá en su merecido paraíso, seguiría derramando lágrimas. Pensemos en ello cuando llueva.

¿Cuántas golondrinas y corazones de plomo serían necesarios para mejorar el mundo? Basta con aportar el nuestro y alguna nueva sonrisa iluminará el nuevo amanecer.

25.12.11

Dime quién soy

Viajera novela capaz de recorrer ella solita medio mundo de la mano de un nieto y los recuerdos de otros muchos. Trata sobre la importancia de la memoria, la característica humana de la continua equivocación y sobre todo de la necesidad de la identidad personal.

Libro que contiene una gran historia, no solo por su volumen sino también y sobretodo por su contenido. Nos encontramos ante una novela que transcurre durante todo el siglo XX, gracias a su protagonista somos testigos de los hechos más signiticativos entonces acontecidos, teniendo lugar la acción alrededor de todo el mundo. A ratos se me antojaba más un libro de historia que una novela aunque consigue que el interés del lector no desaparezca cierto es que tampoco termina de enganchar. La narración es correcta y la autora en todo momento se preocupa de ser neutral en cuanto a las valoraciones políticas. 

A todos a menudo nos vendría bien que nos recordaran quiénes fuimos, que nos ayuden a descubrir quiénes somos y que nos acompañen en la búsqueda de quiénes seremos. A aquellos ángeles que se molestan en hacernos crecer, gracias.

21.12.11

Dalia, Rosa, Lirio. Azul, Negra, Rojo.


No sabía qué esperar de esta afamada autora. Sigo sin saberlo. Parece que su método consiste en reciclar manidas historias, dotar a cada personaje de una definida y encajonada personalidad y estirar el contenido de su tintero hasta dar como resultado un 3 por 1. Cada libro de la llamada "Trilogía del Jardín" se centra en una mujer que a su vez es amiga de las protagonistas de los otros dos, ésto es así porque la autora nos lo dice, no porque realmente los actos de este trío sean especialmente amistosos. En realidad, la función de todos aquellos personajes que no forman parte de la pareja enamorada son meramente decorativos. El hilo que pretende ser conductor entre las tres historias se cae por su propio peso, siendo el producto final una trilogía cuyos libros podrían haber sido perfectamente independientes.

Centrándonos en el libro que cierra la saga, decir que lo peor es que incluso desde antes de empezarlo sabes como va a terminar. El recorrido por sus páginas es la sucesión de personajes de relleno (que no aportan nada y tan solo aparecen en una ocasión) o personajes totalmente estereotipados (dígase el amigo gay, por ejemplo). La trama romántica es tan insustancial que se ve totalmente absorbida por la historia del fantasma, que roba todo el protagonismo a los amantes. Las situaciones descritas no son nada creibles y en la mayoria de las ocasiones adolecen de falta de coherencia. El final del libro trata en vano de justificar lo injustificable.

El resultado global de la trilogía es descendente, su comienzo puede ser prometedor pero las continuaciones no son más que el aprovechamiento de unos mismos personajes, lugares y circunstancias que en ningún momento están a la altura de lo esperado. Libros sencillitos y fáciles de leer para matar el tiempo, centrados en amoríos típicos de serie B.

17.12.11

Donde los árboles cantan... poco

He obtenido de este libro justamente lo que esperaba, y eso no es positivo. Es indiscutible que tiene el toque mágico y personal de LGG, el ritmo se mantiene estable a lo largo de toda la historia y su lectura es grata y placentera. Sin embargo no dejamos de encontrarnos con tópicos de la fantasía épica por doquier, que hacen que sientas que tienes entre tus manos un libro del montón. La protagonista no termina de cuajar y a personajes como Lobo, Oki o Uri podría habérseles sacado mayor rendimiento. El punto fuerte de la novela es (como es costumbre en la autora) el bonito y bien hilado final. Por desgracia en esta ocasión el envase supera sobremanera al producto.

Esperaba encontrar un lugar de ensueño en el centro de un frondoso e impenetrable bosque, donde habitaran las criaturas más mavillosas que pudiesemos imaginar y se durmiesen con el arrullo de los árboles cantores... pero ni el bosque es tan especial, ni los árboles tan indispensables, reduciendose su aparición a algo cercano a lo anecdótico.

Cierto es que la novela podría estar más trabajada, pero la culpa reside en nosotros, queriendo encontrar una nueva obra mayor al estilo de Memorias de Idhún en cada historia de Laura, que tendrá que sufrir de por vida el San Benito que el éxito le ha colgado.

13.12.11

Más infancia. Menos inocencia.

Qué paradójico resulta comprobar día a día cómo la infancia entendida  legal y socialmente abarca progresivamente un tiempo mayor en la vida. Sin embargo, la inocencia se evapora de los ojos de los niños cada vez más rápido, sin dejar rastro, acortándose su periodo de forma continuada.

En otro tiempo, los pequeños eran obligados a crecer. Ahora, gustan de sentirse mayores. Obviando en todo caso cualquier atisbo de responsabilidad.

Miniadultos, que no comprenden el sentido del trabajar ni del jugar. Atrapados entre dos mundos sin explorar ninguno por entero. Perdidos, puede que nunca encontrados.

12.12.11

El fin... ¡Por fin!

Curiosamente los finales más deseados no son aquellos cuyas obras has amado, puesto que una sensación de vacío te embarga al abandonar a unos personajes que sientes como reales y una historia que te ha hecho crecer. Por el contrario ansiamos con desesperación febril llegar a la última página de ciertos libros, que si algo nos han dado ha sido sufrimiento y capacidad de superación del límite de nuestra paciencia.

Esto fue lo que me ocurrió con la saga Crónicas Vampíricas (Vampire Diaries) de L. J. Smith, cuya andadura comenzó allá por 1991 en EEUU y cuyo final parece resistirse. Conocí estos libros por su reedición en España en 2008, en pleno apogeo vampírico. La serie original constaba de 4 libros y un final nada memorable... por tanto, aprovechando el tirón, autora y editores se sacaron de la manga 3 libros más, el primero de ellos apareció en 2009 y el libro que nos ocupa en este caso titulado "Damon, Medianoche" (Crónicas Vampíricas VII) ha sido publicado recientemente (septiembre de 2011), poniendo punto y final ¿definitivo? a la saga. Aún así siguen intentando exprimir más si cabe esta historia publicando diarios y posibles  precuelas, ni siquiera escritas por la misma autora.

Dramas aparte, nos encontramos ante un libro con una precaria narración, una traducción en ocasiones dudosa y abundantes erratas entre sus páginas. Su lectura se hace tediosa y carente de emoción ya que la trama brilla por su ausencia, como se suele decir, mucha paja y poco grano. Los personajes son totalmente planos, a pesar del transcurso de 7 libros su evolución es nula y el desenlace totalmente previsible. 

Que poco dice de esta saga que lo mejor sea su adaptación televisiva... que por el contrario sí engancha, tiene unos personajes en ocasiones distintos y mejor perfilados y una trama muchísimo mejor construida. Comenzó a emitirse en 2009 y va por su tercera temporada, casi con seguridad ésta no será la última.

En cualquier caso, en lo referente a los libros, para mí la historia termina aquí haya o no futuras secuelas.

11.12.11

Open

Se abre una puerta en mi interior, puede que una ventana al mundo. Todavía no sé por qué, puede que sea fruto de la casualidad, un sueño inconsciente o simplemente el delirio de una fría noche, quizá nunca lo sepa. 

Lanzo un boomerang, con miedo tanto a que vuelva como a que no.

Este espacio será el testigo de mi voz, aunque el eco sea la única respuesta.